A nuestro compañero Antonio
El pasado martes 12 de julio nos dejó D. Antonio Martel.
Trabajador incansable, íntegro, bromista, campechano, dialogante, abierto a todos, escuchaba todas las opiniones, infatigable en todos sus quehaceres.
A pesar de todas las funciones que ha ejercido, en ninguna quiso imponer sus ideas de antemano, intentaba por todos los medios convencer antes de llevarlas a cabo.
Le daba muchas vueltas en su cabeza antes de poner en marcha un proyecto, “lo maquinaba”, y una vez que tenía clara la idea, ponía la proa en esa dirección hasta conseguirla.