Consuelo, compañera, amiga, MAESTRA.

Nos enseñó con su ejemplo, muchas cosas:
-Siempre hablaba de los aspectos positivos de todas las personas, incluso de las que se comentaba alguna acción negativa, siempre intentaba encontrar alguna causa que justificara esa acción.
– Solidaria con todas las causas.
– Atendía con especial interés a los más débiles, los más necesitados.
– Como compañera, no había con ella tarea imposible.
– Se crecía ante las dificultades.
– Estaba pendiente de todos los detalles, de los que le rodeaban.
– Siempre tenía una palabra amable, un elogio sincero, un reconocimiento para todos.
– Sabía ver las cualidades positivas de los demás, cuando otros no nos dábamos cuenta.
– En ella no existía el desánimo, ni el tirar la toalla ante las dificultades.
– Como maestra, su jornada no tenía horario, a cualquier hora del día o de la noche estaba preparando algo para sus alumnos o alumnas.
– Cuando hablaba de ellos siempre empezaba diciendo “Mi Antoñito, mi Juaníto,….
– Hay tantas cosas que decir, tantos detalles que comentar que la lista sería interminable.
– Quiero creer que todos los que hemos tenido la ocasión de conocerla y relacionarnos con ella, no ha sido por casualidad que se ha cruzado en nuestras vidas.
Creo que ha sido una oportunidad que hemos tenido, de mejorar y aprender.
Con ella se ha ido un poco de nosotros, pero también en nosotros ha quedado una parte de ella.
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